El día a día

Después de tanto tiempo me pongo a escribir por fin. No es que no lo haya pensado miles de veces antes, es que tengo tanto que hacer y mi vida emocional me influye tanto...
Recuerdo esos muchos blogs bonitos a los que estoy suscrita y pienso ¿Cómo lo hacen? Es decir, ¿cómo hacen para, a pesar de los horribles sucesos diarios de este mundo, seguir adelante siendo positivas y crear una bonita entrada? 
Entonces me enredo pensando en crear otro blog, en catalogar mis ideas, mis caminos, mi vida, con diferentes páginas o perfiles de facebook. Intento separar y etiquetar la vida personal de la profesional... pero me doy cuenta que no puedo, que todo ello soy yo y lo que vivo cada día.
No puedo separar mi amor (y sufrimiento) por la naturaleza y los animales de las creaciones que pueda hacer. Esto me hace poco disciplinada trabajando en casa.
Leí de Saramago "Hemos perdido la capacidad de indignarnos. De lo contrario, el mundo no estaría como está" Esa cáscara que nos hemos creado, para poder seguir adelante aún a pesar de lo visto, para pasar de canal cuando la tristeza no nos conviene, o ni siquiera, sino para seguir como si nada comiendo frente a la televisión mientras vemos morir a otros... eso, eso no lo tengo yo.
Un trabajo externo, al que tengas que acudir con un horario y un jefe te obliga a levantarte y actuar. Cuando he intentado lo mismo en casa no lo consigo fácilmente. Me pueden muchos factores como los deberes del día a día (casa en orden, pasear perros, ayudar como pueda desde la distancia a otras causas...), lo cual ya te quita bastante tiempo y el frescor y la energía con la que te levantaste y luego, aún peor, las noticias.
Por una parte hace mi vida realmente difícil a veces, pero por otra, no quiero ser como esas personas. Si lo fuese, no pondría fuerzas en cambiar nada, aunque nunca me parezca suficiente.
Esto, sin querer profundizar en detalles tristes, es lo que hace que deje tantas veces de lado lo manual que seguro que me hace bien por esas otras luchas sin fin. Muchas veces las cosas que me interesan, ya sea moda o artesanía, me parecen nimiedades, trivialidades que no logran hacerme olvidar esas continuas luchas en las que casi a diario estoy metida ¿cómo ponerme a escribir o trabajar sobre ello entonces si el mundo necesita tanto de nosotros?
Pero por otra parte, días con mejor ánimo y predisposición, son estos asuntos los que hacen de las cosas bonitas una necesidad para mí, una esperanza, un sentir que la vida no es sólo sufrimiento para los que no pasamos de largo. Si no fuese por los colores, por los detalles, no creo que pudiese vivir. Y eso quiero hoy, compartir con ustedes detalles bonitos de casa, los que hablan de mí, de esa otra parte que intenta perseverar, afanarse en ser feliz. Buena vida, buen día, besitos muchos
  • La buganvilla que parecía que no aguantaría el viento y finalmente sí ^^
  • Los robots salero y pimentero que se quieren mucho
  • La puerta de casa de abuela que rescatamos para convertirla en nuestra mesa
  • Vasos de colores creaarcoiris
  • Uno de mis juegos de té, precioso
  •  Iru saltando al charco, le encanta el agua ^^
  • Gara le perdió el miedo por querer buscar SU pelota :D
  • Mientras restauro otro mueble, Gara no encuentra un lugar mejor para comerse su hueso <3













Comentarios

  1. Precisamente en lo que destacas: el ARTE y los DETALLES es lo que te empuja para fijarte en la sensibidad de tu alrededor. Esa empatía que posees te define; sin embargo debes desarrollar tus habilidades para que este mundo pueda disfrutar de ellas. Me ha gustado mucho la sinceridad de tu texto. Adelante Aya!!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares